¿Las oyes cómo piden realidades,
ellas, desmelenadas, fieras,ellas,
las sombras que los dos forjamos
en este inmenso lecho de distancias?
Cansadas ya de infinitud,
de tiemposin medida, de anónimo, heridas
por una gran nostalgia de materia,
piden límites, días, nombres.
No puedenvivir así ya más;
están al borde del morir
de las sombras que es la nada.
Acude, ven conmigo.
Tiende tus manos, tiéndeles tu cuerpo.
Los dos les buscaremos un color,
una fecha, un pecho, un sol.
Que descansen en ti, se tú su carne.
¡Se calmará su enorme ansia errante,
mientras las estrechamos
ávidamente entre los cuerpos nuestros
donde encuentran su pasto y su reposo.
Adormirán al fin en nuestro sueño
abrazado, abrazadas. Y así luego,
al separarnos, al nutrirnos sólode sombras,
entre lejos,ellastendrán recuerdos ya,
tendrán pasadode carne y hueso,
el tiempo que vivieron en nosotros.
Y su afanoso sueñode sombras,
otra vez, será el retorno
a esta corporeidad mortal y rosa
donde el amor inventa su infinito.
Pedro Salinas.
Por fin ha empezado la Formula 1. Hoy a las 4 de la mañana he disfrutado como una enana.