Un "no" siempre ha sido rotundo, tanto cómo un sí. Sabes que quieres pollo si te preguntan si quieres pollo y respondes "sí", pero ¿qué diferencia existe entre el "sí" y el "¿por qué no?"? Como decía, cuando tomamos una decisión, lo hacemos a sabiendas de todo lo que va a pasar luego, pero la vida en todas sus formas y concepciones es imprevisible y nos podemos confundir porque nadie es perfecto.
Como cuando dices "sí quiero", en una boda. Siempre hay dudas por parte de los novios, un "sí" y un "no" siempre tienen partes cuestionables. ¿Acaso un "sí" o un "no" pueden cambiar tanto las cosas? Hay cantidad de situaciones en las que respondemos secamente con estas dos palabras, francamente me gustaría contarlas a lo largo del día. Esas situaciones se pueden comparar, no es lo mismo decir que quieres pollo a decir el "sí quiero" en una boda, la primera de las situaciones te garantiza un plato de comida, con la segunda tienes entremeses, primer plato, segundo plato y hasta el postre :D
Nuestra vida cambia por las respuestas que damos a las preguntas que se nos plantean, la vida es, por así decirlo, algo como los exámenes tipo test de Educación Física, en los que llegas, te sientas y empiezas a poner "x" en una casilla u otra, sin tener ni idea, porque a esta edad no es que se tenga mucha idea de la vida...
Algunos están aquí para descubrir el porqué de las cosas, otros se lo inventan y otros seguimos dando "nos" o sís" rotundos hasta el momento que nos arrepintamos de alguno de ellos.