Desde pequeñitos nos enseñan a llevarnos bien con todo el mundo, a defender nuestras ideas, a luchar por lo que de verdad nos importa y de repente llega algo y rompe todos los esquemas. Algo bien sea interno o externo irrumpe y arrasa con todo lo que teníamos como preceptos. Me he criado en una familia en la que abunda la tolerancia y me alegro mucho por eso. He hecho mil y un proyectos sobre el racismo, la integración y la tolerancia y ahora mismo, justo ahora me doy cuenta de que cómo dijo una amiga mía hace un tiempo (yo no la creí entonces) todos somos racistas en mayor o menor medida. Las razas tienen sus cosas buenas y sus cosas malas y la sociedad pide que las aceptemos y que convivamos con ellas pero ¿qué pasa cuando alguna de esas malas costumbres de una raza nos afecta de lleno y hace que sólo saquemos las cosas malas de esa raza? Ahí se acaba todo lo que llamamos tolerancia, en realidad en muy pocos casos existe porque millones de personas y cada una con su diferente manera de vivir, en un momento determinado causa un conflicto, lo queramos o no. Cuando nos vemos implicados en algo así cambiamos nuestra forma de pensar, la percepción que teníamos del mundo, es cierto que cosas así pasan todos los días y precisamente eso es lo que hace que el respeto se acabe, tú puedes ponerte a respetar hasta que ves tu libertad coartada o amenazada y es entonces cuando rechazas todos esos proyectos, te enfadas con la sociedad, discutes y dejas de creer en todo lo que un día creíste y todo por un susto.
-Niño pronuncia conmigo tole-ran-cia
-Tole...¿qué?
No he podido evitar dejáros aquí el trailer de "El niño con el pijama de rayas", una película muy esperada y emocionante que se estrenará el próximo día 26. ¡Disfrutadlo!