jueves, 31 de enero de 2008

Ya(P) no hay cuentos de dragones

Despegó sus alas como cada mañana esperando a ser testigo de otra realidad impresionante para poder aguantar hasta el siguiente día. Miraba sus escamas o cómo se llamasen, ¿qué importaba ya? Esperaba despertar en otra realidad ya no quería vivir en el mundo de la fantasía, quería salir de "Memorias de Idhún", de "El Señor de los anillos", quería ser protagonista de otro cuento, el suyo propio, uno que no acabara. Los dragones en esa época eran esclavos de los humanos, estaban atados a ese gran poder, si echaban fuego por la boca era para ellos, si suspiraban era para ellos, ya no existían cuentos de dragones...


En una época anterior los cuentos de dragones si existieron. Por un lado el escritor utilizaba a los dragones, él decía: "en la línea 16 el dragón abre los ojos" y en la otra parte del mundo un dragón abría los ojos, decía que un dragón volara y el dragón echaba a volar. El mundo estaba lleno de dimensiones, dimensiones élficas, de brujas, magos...universos paralelos. Todo era mecánico. El único fallo que tenía este sistema era que muchos de los escritores de cuentos de dragones eran malvados y mataban a sus protagonistas. Cada vez quedaban menos dragones en Euöla, incluso hace unos 20.000 años sólo quedaba uno allí.
Su nombre era Yap y era el protagonista de la última novela fantástica que había escrito el conocido autor Felipe Belmonte. El autor había mantenido durante dos de las tres partes de su trilogía al dragón Yap vivo, la gente de la aldea estaba expectante, nadie nunca había dejado vivir a un animal fantástico tanto tiempo y menos siendo el malo del libro.


Yap en la mente de Belmonte se dedicaba a quemar bosques, matar doncellas, arrasar ciudades y quemar todo a su paso. Hacía años que no conocía a un dragón de su especie, se sentía sólo ¿qué iba a hacer?
Un día su paciencia se agotó. Yap decidió idear un medio para contactar con Belmonte y pedirle que el dragón de su historia no muriera, la gente del pueblo estaba con Belmonte: toda bestia debía ser sacrificada por un buen fin y ese fin suponía una mayor lectura y éxito del libro.
El mismo día de la entrega del libro a la editorial, Belmonte estaba redactando el esperado final...
...Yap no había recibido ninguna señal, no sabía si viviría, si moriría...estaba algo inquieto, todo dependía de las palabras de ese escritor. Él dictó cruelmente el destino del dragón:
"El dragón Yap despertó, en ese momento sabía que se enfrentaba a su destino: debía luchar contra el caballero típico de todos los cuentos, armado con yelmo, espada y armadura. En el mismo momento de la batalla, cuando el caballero acercaba su espada al enorme dragón..."
En la otra dimensión, el dragón notaba en su corazón un pinchazo, la especie se estaba extinguiendo y los cientos de leyendas de Euöla también. Entonces contra la voluntad del escritor, que en realidad no tuvo nunca voluntad, el cielo se abrió y el sol iluminó sus rostros.
El escritor no podía controlar sus manos sobre el teclado, ni su pensamiento, era otro el que escribía... "El caballero y su rostro. El rostro y el caballero. Ya eran sólo uno. El cuerpo del caballero se difuminaba más y más a los ojos del dragón."
El sol lo dictó, Yap no moriría. A los ojos del pueblo Yap ya estaba muerto, aquella espada le había atravesado el corazón. El sol les había cegado, el pueblo se había creído una vez más otra leyenda. El sol jugaba con unos y con otros a su antojo. Yap, por supuesto, no murió, en absoluto seguía vivo en la mente de todos y habitaba en Euöla tranquilamente hasta que otro maniático escritor le escogiese como personaje y moviera los hilos de su próxima vida.
Pero eso, eso ya es otro cuento, otro cuento de dragones.
Primer día de Carnaval perfecto: la gente, las risas, que aunque estemos en Asturias y llueva podemos disfrutar igualmente del Carnaval.
Voy a tener un cubito de Will Smith ^^

8 comentarios:

Lyra dijo...

¡Me ha encantado! Es muy inquietante y está muy bien contado. ¡Felicidades! Eso sí, no podía llamarse el dragón Paco o Saúl (din din din), ¿verdad?

¡Besos! ¡Hoy por ahí (esperando que no llueva)!

Javier Pellicer dijo...

maravilloso y tremendamente original. sigue por ese camino!!!

Anónimo dijo...

Relato creativo, inesperado y sobre todo muy original engancha al empezar a leerlo Te sigo animando a continuar escribiendo . Animo.

Anónimo dijo...

En los sueños todo es posible, aunque la mayoria de las veces la cotidiana realidad supera hasta el más increible de los sueños.

Letizaida Martínez dijo...

Tremendamente creativo!

Vine a darte gracias por la visita mi espacio, donde te respondí tus comentarios.

Saludos desde Caracas

Sibyla dijo...

Muy bien contado, mezclando historias,introduciéndolas unas dentro de otras, como si se tratara de muñecas rusas.
Los escritores dicen, que en ocasiones el relato y los personajes cobran vida propia, y se les escapan de las manos...
Besitos:)

Pepe Muñoz dijo...

Para que veas que sí que me paso por tu blog :P

me ha parecido muy original la historia, sigue así ^^

Un lector habitual.

Ciaooo.

Anónimo dijo...

Holas Alu!!

Pues la historia es muy bonita, pero mi final era mucho mejor. Así todo, es una buena historia y con un gran significado.

Te agradezco que hubieras escrito la historia sobre dragones. Son personajes con una gran historia e importancia para la gente. Todo el mundo alguna vez ha deseado volar y perderse por el mundo alguna vez.

Besos guapa!! ;)

TKM!! ESCRÍBEME!


->ANYTA<-