martes 3 de enero de 2012

The Blind Side (Un sueño posible)

El lado ciego o el ángulo muerto (como se le quiera llamar). Hay cosas que no podemos definir y por eso, parece que no existen. La producción americana de 2009, (una de las últimas de una rubia Sandra Bullock), esta realidad algo más visible.

Big Mike. Foto: Whatculture

Hablamos de una historia basada en hechos reales. Una madre que conoce demasiado a su hijo y otra que empieza a querer conocerlo. La imagen reservada de Big Mike (nuestro protagonista) del principio, no se parece en nada a su cara del final de la película. De todo a nada, cualquier ilusión de un niño: cumplida al instante. Lo que no se puede ver. Lo más humano, lo que todos haríamos y nadie se atreve a hacer. Emocionante.

Big Mike con su padre adoptivo. Foto: Rte

Protege tu lado ciego. Es tu familia. Un filme de esos de piel de gallina. De lo que quiere la gente, de respeto, de apoyo, de decisiones, de las propias. Una de esas películas que sí merece la pena volver a ver.

Especialmente recomendable esta escena:


"Cuando cuente hasta tres, abrirás los ojos, el pasado se habrá ido. El mundo será un lugar bueno y todo irá bien".

sábado 26 de noviembre de 2011

Lo parcial, lo inacabado y lo que queda por hacer

Ayer salí, me he despertado hoy a las 10.30 en mi habitación. Recuerdo que me fui a eso de las tres y ahora pienso lo tonta que fui.. llevaba esperando ese día muchísimo tiempo, me puse muy nerviosa antes de llegar al sitio al que habíamos quedado.. fue genial, genial. Fuimos, entramos...y ahí se acaba mi historia, no recuerdo mucho más. Sé que salí, que estaba ahí entre todos esos fumetas y que no tenía sello y sí el abrigo. Había tomado la decisión entonces, por lo visto. Creo que en ese momento me di cuenta de que ya no podía volver a entrar así que me fui. Me fui a las tres. ue tonta joder. ¡Qué tonta, joder! ¡Había montones de cosas que hacer!

(Adaptaciones de una noche)

domingo 6 de noviembre de 2011

De lo insustituible

Ya que lo comentas, fuiste realmente importante y ya que te quedas, te haré un hueco en la silla, cerca de mí, te invitaré a un café y esperaré contigo hasta que el espectáculo comience. Ya que no viene, nos sentaremos en la barra del bar, solos, tan solos, como si fuéramos los únicos invitados. Y te miraré a los ojos. Y lo sentirás.

En primera, segunda y tercera persona te lo digo, has sido, eres y serás insustituible, como la piedra que tiras muy lejos y nunca más podrás colocar donde estaba, porque las cosas y las personas hacen su camino mientras tú estás al margen; cuando te implicas, cuando echas la zarpa, es cuanto todo se quiebra y la tierra tiembla. El escalofrío es infinito. Si pudieras, si tan sólo supieras cuanto frío hace aquí, has dejado la ciudad sin un gramo de calor, secado las fuentes, llenado todas las pistas de patinaje de hielo sólo con tu mirada. Y mis lágrimas, ellas la financian y subvencionan mientras los niños patinan y caen, y caen y patinan.

No esperaré más, ya es tarde, del frío que se alivia con castañas, con mantas y cafés hirviendo sabes demasiado y te lo has llevado todo. ¿Por qué, egoísta agosto, te colaste en una cabina de teléfonos y borraste el recuerdo? ¿Te avergüenzas? Parece que fue ayer y hoy ya no hablas el mismo idioma, los edificios han caído, las piedras responden y el mar, el mar cubre las piedras. No hay vida más allá de la inspiración y la ilusión que transmitían esos labios, teñidos con sal marina, de la que pica y la que se mete entre los dientes. Te gustaba jugar con mi lengua. La has dejado ácida, sabe a estrella de mar. Estrellada.

Nos encontramos en un mar que es respuesta en un mar de millones de preguntas. ¿Salada, como estás hoy? Responde y te envuelve en carantoñas, te empapa de dulzura y cuando vuelve a alta mar, sólo se acuerda de la resaca que dejó sobre la arena húmeda, sabe que va a volver, al igual que sabe que va a irse, y que todo, absolutamente todo, va a suceder en el momento siguiente. Las rocas están lejos así que no hay nada a lo que aferrarse. Corre, muda.

P.D: Cuando echas algo de menos, lo recuerdas con dulzura, con empalago. Lástima que no podamos cubrir el mar de azúcar, moreno.

domingo 23 de octubre de 2011

Escuchar el son del mar, demasiado empalagoso

Es lo que tiene que se vaya, que nunca más va a estar, que jamás podrías llenar estos ratos y que para siempre no lo harás. Trata de buscar sinónimos pero es que no hay comparativos, a lo mío, mío y a lo demás frío, frío, casi helado. Con razón nos estamos helando esperando y con razón, espero yo sola. ¿La alegría? Desertó. ¿El miedo? Se murió. Porque lo que venga, bonito sí que va a ser, ahora, reemplazar lo que fuiste, eso ya no me lo creo. Es lo que tiene que las palabras sigan teniendo el mismo poder para poner una piel de gallina y para que nos resbalen en la cara, nos reboten en los oídos y las aspire una nube. Hoy llueve, he caído de la burra, me he dado un gran golpe y me he mojado.

domingo 2 de octubre de 2011

Caminos bifurcados

Había tenido durante todo el día una incómoda presunción de vulnerabilidad, por eso les pedí que me acompañasen porque de no ser así, no hubiera tirado tres copas, sino cuatro y todas hubieran ido a parar en mi falda y creedme, eso no hubiera quedado nada bien. Las cadenas entre dientes y la alfombra de terciopelo, nos bebemos lo que pasa y mientras pasa, bebemos. Estridentes ruidos, volantes amargos, arriba y abajo, vete, vas, ¡vaya, otra vez tú! No sueles desaparecer, como siempre, tendré que acompañarte a casa.


domingo 28 de agosto de 2011

A él y a ella

A él. ¿Qué se te ha perdido entre estas piernas, tú que prometes madrugadas? Dime el qué, entre un acelerón y un parón. Hagámoslo rápido porque el tiempo vuela y quien vuela, ya te digo que si corre. A traición, cógeme y contra esta lámpara, que se nos hace tarde. Mata, llora, ríe, ¡sepáralos que se están pegando! Ven, siéntate y cuéntame alguna historia de las que arrancan sonrisas, de las que nos despojan de las verdades. Estate quieto, no te sientes. Dame órdenes, a nadie le gusta. Por si acaso no llamas estaré esperando y antes de que vuelvas, el suelo ya estará caliente.

A ella. Se le ha quedado este cosquilleo entre las piernas, soleado y aleteante, promete permanecer, estar y seguir, no traicionar a los besos que van y vienen volando y se posan en las mejillas dejando huellas del delito en sí. Deprisa y despacio. Toque de hombre. Ya está dentro. Sólo buscaba temblar, de la emoción. Le agarra del brazo, apretándose el calor flexible. El sonríe incómodo y su gesto va amainando. "Que yo te quiero, cielo". Saltas como una gacela, eres una cría. Extiéndete desnuda, blanca, quieta, fresca y lujuriosa. Murmura y ronronea. Un vino de vergüenza y una cerveza casera.



sábado 20 de agosto de 2011

A trabajar

-Me gusta tu rollo de caballero medieval, hablando en subjuntivos.

-Hablamos, entonces, que te mejores.

-Sé que lo estás deseando.

-Me gusta que te guste.

-¿Deseando el qué?

-Me gusta que te guste que me guste. Quedar. Verte.

jueves 18 de agosto de 2011

Un salón de baile vacío

Quizás será mejor no darle al play en la siguiente canción, por no antecederse a lo que venga o quiera venir. Porque nos morimos tumbados, en tierra o jarrón, porque quien nos dice adiós será siempre, uno, el último, unidad. Quien va marcando el paso es mama pata y cuidado al que lo quiera rectificar, senderos de hambre quedan para el listo. ¿Hay miedo? Claro, por eso nacemos en agua y morimos arropados en mil rosas y mientras tanto, tratamos que los momentos solos, los nuestros, sean lo más breves posibles, por si acaso. Algo que necesitamos y que cuando tenemos, tantas pestes echamos.

Pañuelos inventados en un inventario sin acabar, estoicas esquinas que dejan ver precipicios y salientes de cañones infinitos. Una respuesta a la vuelta en donde las retóricas quedan ancladas en el vacío porque siempre alguien debe responder. Encima del agua y debajo, como casualidades y azares aparecen para combatirla. Todos tenemos armas y a veces, queremos estar tan solos. Alternativas a una vida llena, llena de todo, vivaz, de lo más vivaracha, que se estremece a cada paso y se vuelve, para comprobar que la siguen. Referencias de que el baile no ha acabado y de que aunque ella baile sola, hay un joven camarero en la barra que borracho de soledad, querrá invitarla a un último baile. No será el último, cuando lo pruebe querrá bailar, solo bailar. Nunca sola, acompañada. La peor de las compañías la aferraría firmemente y procuraría que no se cayese. Hoy lleva zapatos de ballet y se siente menos frágil que nunca.

sábado 13 de agosto de 2011

Felicidades chispeantes

Como cuando echamos un polvo y se acaba, cuando se interrumpe una conversación o cuando se cierra una puerta, ¿quiénes se van? dos y a su vez el contacto, todo se pierde. Nos quedamos pensando en que aunque del otro lado hayamos colgado y nos hayamos callado, seguimos empeñados en pensar en la misma persona, ¿y qué es eso? ¿por qué actuamos así? ¿constancia, soledad o quizás sólo la absurda paranoia de darle mil vueltas a la misma idea? Por eso hemos inventado nuestros mundos, los paralelos, los de los sueños, que nos hacen pensar y traer a la gente que está lejos, nos hacen descolgar el teléfono, abrir el buzón y ver una carta o acercarnos a comprar el último sello. Nos movemos por iniciativa propia y a veces por impulsos, los que nos hacen estar juntos, llamémoslo continuidad o poder de conservación, pero siempre alguien es el primero que grita que sigue vivo y alguien suele contestar: "¡gracias a dios que estés vivo!"

Cuando menos lo esperamos, las personas vuelven a su origen, está escrito y al final echar polvos, acabar conversaciones o cerrar puertas se convierten en mera rutina. Nos da miedo perder el contacto, pero a veces decidimos pararlo por un instante, porque sabemos del morbo por el que del siguiente re-frote saltarán chispas. Para eso están los cumpleaños, para que salten chispas.


Echarás de menos Madrid pero Madrid también te echa a ti de menos. Muchas felicidades, Ángel.

domingo 31 de julio de 2011

Las niñas

Eso no se supone que es lo que se debe hacer, ¿a quién le importa? Volver es lo que de verdad importa, repetir, no importa lo lento que sea, no importa lo que dura, ni siquiera importa con quien pase, con un desconocido las cosas se aprecian mucho mejor. Debería dejarlo todo, a lo que no importa me refiero, no tengas hecho, no te lo tomes tan a pecho, no sabes escribir y te dejas llevar, ese es tu problema. No puedes volver, no, las niñas no hacen eso. Las niñas no hacen ruido cuando mueren. Deja de ser tan escandalosa.

domingo 24 de julio de 2011

"La ternera aquí está deliciosa"

ANA VÁZQUEZ. AVILÉS. Un matrimonio de Cáceres aprecia lo bueno de lo que se presume en el norte. El escudo, los tejados, los amplios ventanales... Estos turistas no pierden detalle y caminan con los ojos muy abiertos. Con la mirada perdida en la fachada del Hotel NH Palacio de Ferrera, están José Carmelo Andrada y su mujer, Juli Villa. Vienen desde el Casar de Cáceres y desde el pasado lunes han decidido dejar los 35ºC extremeños para visitar el norte hasta el miércoles de la próxima semana. No es su primera vez aquí en Avilés, pues hace cinco años también se propusieron recorrer la villa, pero les faltaron muchas zonas por ver, así que han decidido venir para emprender una ruta por la zona más histórica y acabar lo empezado.

«En realidad venimos buscando algo de mar, que es lo que más echamos en falta donde vivimos», dice el orgulloso extremeño. Tras pasar por ciudades norteñas de lo más turísticas como la portuaria Gijón o Santander, es el turno de Avilés. «Hemos estado visitando el casco antiguo y nos hemos parado en la iglesia de San Nicolás de Bari», destacan de su visita. El parque de Ferrera, de dimensiones espectaculares, es lo que más les ha sorprendido, «es una maravilla», dicen y es con lo que se quedan de la ciudad, cuando les falta aún medio día para terminar de ver todos sus rincones.

El matrimonio cacereño posa cámara en mano en El Parche. MARIETA
Según José, «la verdad es que es limpia, está muy bien y tiene un ambiente amable». La pareja advierte que Avilés guarda bastantes semejanzas con localidades como Luarca, Tapia, Navia, Figueras o Ribadeo, todos lugares cercanos que los extremeños han decidido visitar antes de llegar a Avilés para formarse así una opinión más general de lo que es el norte.
Ante toda visita turística es obligatoria una o varias -si se quiere repetir- paradas gastronómicas. En este sentido, Juli y José han hecho los deberes y al opinar sobre la comida de Avilés no encuentran otro adjetivo que no sea «estupenda». «Yo, personalmente, me quedo con el pastel de cabracho, todo un descubrimiento», se atreve a decir Juli. José se queda con la carne, «aunque los extremeños seamos también productores de muy buena carne, la ternera aquí hay que reconocer que está deliciosa».
«Se nota que los asturianos saben hacer de cualquier clima uno estupendo», admite José, que no parece perjudicado por unas pocas gotas de lluvia.
Respecto a las gentes con las que se han topado hasta ahora en su visita, «la primera impresión de los avilesinos en este corto período de tiempo ha sido muy buena, nada que reprochar», declara el matrimonio.
Como complemento a su estancia en la ciudad los atentos visitantes no han dejado pasar la oportunidad de acercarse a uno de los templos, que es hoy imagen de Avilés, la iglesia de Santo Tomás de Cantorbery, situada en el centro del antiguo pueblo de pescadores de Sabugo, que añadida al pausado paseo que han tenido por el casco histórico, ha sido el punto y seguido de su primera vez en Avilés, hace cinco años.

«En realidad, venimos buscando algo de mar, que es lo que más echamos en falta»
Las fachadas tan singulares de los edificios y la limpieza que se respira en Avilés son otros de los puntos a favor para que, según José y Juli, esta ciudad sea digna de ser visitada sobre todo en la estación estival, en la que si se tiene suerte y se evitan las lluvias, es una ciudad que se deja visitar.
Cuando vuelvan a Extremadura con el estómago lleno y muchas anécdotas que contar, recordarán las fachadas, los ventanales e incluso hasta echarán de menos la lluvia que no ha impedido a los avilesinos salir de sus casas a recorrer las calles y a presumir de lo bien que se está en el norte, cosa que comprueban los turistas día a día en Avilés.

Fuente: La Voz de Avilés (El Comercio)

"Avilés está progresando"

ANA VÁZQUEZ. AVILÉS. Dos parejas de alicantinos destacan el avance de la ciudad en los últimos años. A plena luz del día, bajando una calle que quizás sea más transitada de noche que de día, por su ambiente de bares, se encuentran dos matrimonios de turistas venidos desde Elche. Ellos son Joaquín Juárez y Susana Gómez y, por otro lado, Francisco Mora y Mari Luz Gómez. Estos inquietos viajeros, en esta ocasión, han decidido conducir su plan de vacaciones dirección Avilés y visitar la ciudad tranquilamente durante todo un día, aunque admiten que a la provincia asturiana sí que le dedicarán una larga semana, ya que llegaron el pasado domingo y este fin de semana aseguran que ya abandonarán el norte.

El desconocimiento de Joaquín y Susana sobre la ciudad fue determinante a la hora de elegir su destino para el verano. «La verdad, queríamos ver el centro de Asturias y los Lagos de Covadonga, y encontramos en Avilés una ciudad muy accesible para movernos de un lado a otro de Asturias, ya que es el centro entre las principales, Oviedo y Gijón», aseguran.
Durante la visita, aunque le han dado bastante importancia a esta ciudad, también han podido disfrutar de los bellos paisajes de otras localidades del Principado, como Cudillero, Luanco, Ribadeo y Luarca.

Los cuatro turistas, en la Cuesta de la Molinera. SERGIO LÓPEZ
Ambos, Susana y Joaquín, son de la opinión de que «un paisaje portuario, es un paisaje bonito», lo tienen claro. Por ejemplo, Susana, al viajar al norte lo hace siempre con las ideas claras, «cuando vas a ciudades como Avilés, siempre buscas el puerto, porque realmente es donde está el encanto de las ciudades más próximas al mar».
«El mayor disfrute de la ciudad hasta ahora ha sido quizás la combinación del casco antiguo con lo modernista del Centro Cultural Oscar Niemeyer, de lo que hemos podido ver», dice Joaquín, a lo que su mujer, Susana, añade que si repitieran su visita, no dudarían en volver a pisar la plaza donde se ubica el Ayuntamiento.
Esta pareja alicantina, que opta por un turismo familiar, en el que trata de no perder detalle a todo lo cultural, afirma que «no tenemos ningún tipo de preferencia al viajar, simplemente cuando lo hacemos nos gusta recorrer España», y entre muchas posibilidades han venido a parar a Avilés.

«Ahora el Niemeyer hace de barrera, ya no se ve la contaminación»
En caso de que el turismo cultural e histórico se quede cojo, ya que han venido hasta aquí no perderán oportunidad para hacer una parada a la hora de comer para degustar algunos de los mejores platos de la gastronomía asturiana. Como sitios elegidos para reponer fuerzas, prometen acercarse, según recomendación previa, a la plaza del Carbayedo o bien a la calle de La Muralla, en algunos de los sitios más recomendables para conocer la comida de las mesas asturianas. Amantes del buen comer, estas dos parejas de Elche se muestran a favor de un intercambio gastronómico cada vez que visitan una ciudad nueva, aunque añaden que «cada sitio tiene lo suyo», en ese aspecto están abiertos a probar lo característico de aquí, como buenos turistas.


Plaza de España. :: SERGIO LÓPEZ
Los cuatro turistas insisten en la mezcla y el contraste existentes entre lo antiguo y el contemporáneo Niemeyer. «Aunque las chimeneas no encajen en el paisaje actual de Avilés, ahora el Niemeyer hace de barrera», ya no se ve la contaminación nada más poner un ojo en la ría, sino que «se ve un cambio, un avance con el tiempo en la imagen de la ciudad». Tras este «lavado de cara», el interés turístico de Avilés crece, pues como dice Joaquín, «se nota que la ciudad está progresando y tanto para los turistas como para los avilesinos es un cambio bastante bueno».

Fuente: La Voz de Avilés (El Comercio)

viernes 22 de julio de 2011

"Los avilesinos son hospitalarios"

ANA VÁZQUEZ. Cipriano Díaz, orgulloso de Asturias, enseña Avilés a su sobrina salmantina. Una de las cosas que más suele echar para atrás a los turistas a la hora de planear un viaje al Norte de la Península, es el mal tiempo, al que está tan vinculada esta zona. Pese a ese obstáculo, sigue habiendo turistas que vienen dispuestos a contemplar paisajes, aunque sea bajo algunas gotas de lluvia intermitentes.

Cipriano Díaz Marcos, que actualmente trabaja en Gijón, aprovecha para descubrirle a su sobrina salmantina todos los secretos de Avilés. Los dos atienden a LA VOZ mientras bajan la calle de Galiana, y antes de proseguir su camino se detienen a contemplar la fuente de los caños de San Francisco.
Además de la visita familiar como razón para dejarse caer por la villa, Marta Martín Díaz, la sobrina de Cipriano, admite que tras estar años sin pasearse por el norte, «tenía que venir a ver el Centro Cultural Oscar Niemeyer», uno de los atractivos de la ciudad, al que su tío califica como «el último grito en arquitectura», ya que es uno de los edificios que les ha llamado más la atención y que más personas suele reunir este verano por ser «la novedad».

Marta y Cipriano posan ante la fuente de los Caños de San Francisco :: MARIETA
Tío y sobrina, aunque no han visto más que el exterior del majestuoso edificio, prometen que no dejarán la ciudad sin ver sus entrañas. Para ello, tras informarse del programa del centro, se han reservado el sábado para asistir a una visita guiada que les mostrará lo que hay al otro lado de la ría. «Queremos ver las exposiciones y además de la visita general, nos gustaría ir a la coctelería», también se acercarán al auditorio, los camerinos, el club, la torre-mirador y el cine, situado en el edificio polivalente.

«El clima es muy agradable porque la gente está en la calle».
Marta, una apasionada de la fotografía, que recorre la ciudad cámara en mano, ha fijado ambos, mirada y objetivo, en algunos de los lugares más bellos de la zona como pueden ser las cristaleras de la Plaza de los Hermanos Orbón o la fachada de la iglesia de San Nicolás de Bari, situada en pleno casco histórico de la ciudad. Admite que Avilés le trae recuerdos y tiene muchas ganas por inmortalizarlos todos, pues, aunque ya ha estado por el norte, es su primera vez en Avilés.
El espacio compartido entre lo clásico y lo moderno de ciertos edificios, añadido al detalle que señala Cipriano de que «Avilés está en la calle», revela una ciudad que, a pesar de la lluvia, llena sus aceras y extensas zonas peatonales cada mañana, simplemente para mostrar la vida que esconde cada rincón.

Ventanales de la plaza de Hermanos Orbón. MARIETA
Avilés, calificada por Marta como «una de las ciudades más modernas del norte», cuenta con un clima agradable entre los ciudadanos, que hacen aún más llevaderos los paseos por el centro. «Con la gente es estupendo, son abiertos y muy hospitalarios ante todo», añade Cipriano.
«Nos hemos dejado llevar por las flechas que nos han guiado por todo el casco histórico, hemos recorrido galerías e iglesias y sobre todo la plaza de los Hermanos Orbón y el mercado, en concreto, nos han encantado», resalta su sobrina.
Marta llegó a Avilés convencida de combinar su turismo veraniego con algo de playa, pero hasta que el tiempo se lo permita, continuará con rutas turísticas, de la mano de su tío, fiel guía, que le enseñará todos los rincones que les quedan por ver de la ciudad, en esta semana que pasarán entre los avilesinos, en la que aprovecharán para conocer más a fondo la gastronomía y las costumbres más allegadas a la villa.
Una vez que regrese a Salamanca, si a Marta le queda alguna laguna y no encuentra respuesta en alguna de sus fotos, tendrá que volver a por más recuerdos. Y asegura que lo hará.

El Certamen Internacional de Jamón Ibérico 'Grande Covián' se celebra en el Yumay


ANA VÁZQUEZ. Las mejores casas, marcas y jamones volverán a estar este año en la sidrería Ymay de Villalegre. Durante las jornadas que se inician hoy se podrán degustar jamones ibéricos de la Dehesa de Extremadura, de Guijuelo (Salamanca), de Huelva, del valle delos Pedroches (Córdoba) y de los Barrancos de Alentejo (Portugal). Una buen jamón implica un buen corte, es por eso que vuelven a contar con Jesús González, uno de los mejores cortadores del mundo. La presentación estuvo presidida ayer por Justo García, gerente del Yumay, y Alberto Tirador, presidente de la Mancomunidad Comarca Avilés.

Fuente: La Voz de Avilés (El Comercio)

Foto: MARIETA

martes 19 de julio de 2011

"Preferimos Avilés a Oviedo"

ANA VÁZQUEZ. AVILÉS. Este matrimonio bretón llegó a Asturias en barco y estará una semana en la ciudad.

En la plaza de Domingo Pérez Acebal se encuentran sentados en un banco Roger y Françoise Boisard, mientras contemplan la fachada de la Iglesia de San Nicolás de Bari. Han parado para comer algo a media mañana y ya están pensando en retomar la marcha. Con sus gafas de sol y su mapa, comienzan a pensar cómo será un día laborable en la villa avilesina.

Roger y Françoise, ayer en la calle de San Francisco. SERGIO LÓPEZ
«El trayecto ha sido largo», dicen estos expertos en vacaciones, «fue muy fácil llegar desde nuestra casa hasta Bilbao en barco». Los aventureros, devotos de ese medio de transporte, dicen que además van a todos los sitios en moto. «Llegar a Avilés así no nos cuesta nada, sólo gasolina, y creo que hemos dado con el destino apropiado». La pareja francesa, que estuvo hace días en Oviedo, ha decidido pasar una semana callejeando por Avilés, y aunque no se encuentra familiarizada aún con los principales nombres de las calles, con un torpe pero gracioso acento intentan nombrar algunos de los parques o de las plazas.
Su plan es retomar tras esta semana su viaje hacia Portugal, pero, según Roger, «la parada en Avilés era fundamental ya que es una de las tres ciudades asturianas más importantes». Coinciden al decir que Laval, la pequeña ciudad de la que provienen, perteneciente a la región de Bretaña, en realidad no tiene mucho que envidiarle a esta ciudad asturiana. En palabras de Boisard, «es una ciudad muy bonita, me he fijado en las casas y en los soportales, son una de las mejores cosas que tiene».
«Hemos comparado y preferimos Avilés a Oviedo», al ser Vetusta más fría y mucho más grande. «Avilés es fácil de conocer, tiene pocos sitios, pero bonitos, no te pierdes», decía Françoise.
«Ver esta preciosa ciudad lleva sus horas, hay que fijarse en todo».

La temperatura, el tiempo, la gente y la sidra... «No nos diferenciamos tanto, estamos bajo el mismo cielo». De esta forma tan graciosa explicaba Roger las semejanzas entre su sitio de vacaciones, Avilés, y su lugar de residencia, mientras miraba a las nubes, que seguro no iban a estropearles su paseo turístico de hoy. Otra de las razones por las que escogieron estas vacaciones fue porque Avilés es una de las pocas ciudades norteñas en las que el pronóstico traía algo de sol para estas fechas. Como buenos turistas, incluso han tenido tiempo para acercarse a la playa de Salinas, disfrutando de unas vacaciones casi completas, aunque presumieron de que aún les quedan algunos días para seguir descubriendo Asturias.
«Nos enamoró la zona histórica», estamos muy bien situados en la calle de Valdés Salas, teniendo muy cerca el Parque Ferrera, Rivero y la avenida Cervantes». Aunque este fin de semana ya han tenido algo de tiempo para empaparse gastronómicamente de los restaurantes avilesinos, Françoise se queda con la sidra de Bretaña, «es más dulce, aunque no nos arrepentimos de haber probado esta».

El Carbayedo. Los soportales atraen a los turistas. SERGIO LÓPEZ
Definen la ciudad como «bella y muy limpia» y a sus gentes las califican de «muy agradables». Quizás el único punto en contra es el tiempo, que aunque les resulte familiar, si se acompaña de buena música en directo en algún pub, resulta fácil de olvidar. Estos turistas, que teniendo en cuenta su origen, tienen una gran pasión por la música celta, se alegraron de haber venido a dos días de la clausura del Beltaine, ya que pudieron asistir a la actuación del gaitero Carlos Núñez en su primera noche en Avilés.
Protagonistas como turistas de la mezcla entre lo nuevo y lo viejo, Françoise recomienda la visita de las exposiciones del Centro Cultural Niemeyer, mientras que su marido, Roger escoge como rincones favoritos las callejuelas y en especial, los soportales.

Fuente: La Voz de Avilés (El Comercio)

domingo 17 de julio de 2011

Pregunta y dime

Pregunta a tu piel por qué dio tantas vueltas en senderos amargos. Dime qué encontró. Sonríe y dime si le satisfizo.

La madera moldea al Beltaine

ANA VÁZQUEZ. AVILÉS. La exhibición en la plaza de Carlos Lobo protagonizó ayer los actos del festival.

Con motivo de la recta final de una de las citas festivas del verano, el Beltaine, llegan las últimas actividades a las calles del centro de Avilés. La exhibición de corte de madera de ayer por la mañana reunió a muchos curiosos que llenan la villa estos días. La plaza de Carlos Lobo acogió el evento deportivo. «Es sorprendente la delicadeza con la que tratan la madera», afirmaba Rob Hoag, un turista de Cornualles que se encuentra visitando Avilés. La talla y corta de troncos, que tuvo su origen en Estados Unidos, tiene hoy algunos de sus puntos calientes en Castilla, Cantabria, el País Vasco y Navarra.


Los participantes en la exhibición de corte de madera mostraron ayer su creatividad en la cita con el Beltaine en la plaza de Carlos Lobo. ANDRÉS CASTILLO.

La 'corta de tueros' de ayer, como se llama en Asturias, se realizó en dos fases: talla de madera y una competición de cortes a velocidad, en la que participaron Jose Luis Llorente, Alberto González y el campeón nacional, Abel de Vicente. Entre las mejores figuras talladas, que serán cedidas al Ayuntamiento de Avilés por ser uno de los organizadores de la iniciativa, estaban números, figuras antropomórficas o incluso animales. La muestra fue aplaudida por combinar trabajos con hacha y motosierra, aunque según Fernando Barrio, jefe de la zona de Stihl de Asturias, «el hacha suele gustar más».
Entre las actividades más llamativas que propone hoy el festival celta está la bajada de bandera, que será asistida por el concejal de Cultura Román Antonio Álvarez. Emprenderá su marcha a las 20 horas en la Plaza Domingo Álvarez Acebal y concluirá en el parque del Muelle.

Al final de este recorrido, la estrella de la programación del festival, Carlos Núñez, apodado como «el gaitero de oro», dará un concierto en el escenario central, en el que le acompañará en alguna de las canciones la Banda de Gaitas Villa d'Avilés. El gaitero y flautista vigués, que lleva más de veinte años en el mundo de la música, viene a Asturias a presentar su nuevo disco, «Cinema do Mar», un recopilatorio de las mejores versiones celtas de los grandes clásicos del cine. Actuará hoy a las 23 horas, en compañía de la Banda de Gaitas Villa de Avilés.

Fuente: La Voz de Avilés (El Comercio)