lunes, 29 de marzo de 2010

El "orvallo" asturiano

Lo puedes encontrar en cualquier estación del año y consiste en una pequeña ráfaga de vitalidad que enverdece lo verde y llena de esperanza. A veces es compañía del tiempo, otras veces cae bajo, para mezclarse con el gris del asfalto. Te da la bienvenida, te empapa, te roza pero no te llega a mojar del todo, no llega a calar. Es lo bueno del misterioso “orvallo” que mantiene las distancias por mucho que el Nuberu desee intervenir.