jueves, 12 de julio de 2012


Debería tener que responder por sus mentiras, sus engaños, sus actos fraudulentos, sus falsas informaciones. Es seguro que rara vez, si es que hubo alguna, escritores tuvieran mayor acceso a una persona sobre la cual se propusieron escribir. No sólo nos reuníamos, charlábamos  y mantuvimos correspondencia durante cuatro años, sino que hasta vivimos juntos; él tenía acceso permanente a mi vida y a todos los amigos y conocidos que tenían alguna importancia para mí.

Intervenía profundamente en todos mis asuntos y fue “su mejor amigo” durante cuatro años y aún así se le escapó mi modo ´´intimo” de ser.

MALCOM, Janet. El periodista y el asesino.