“Ayer salí, me he despertado hoy a las 10.30 en mi habitación. Recuerdo que me fui a eso de las tres y ahora pienso lo tonta que fui.. llevaba esperando ese día muchísimo tiempo, me puse muy nerviosa antes de llegar al sitio al que habíamos quedado.. fue genial, genial. Fuimos, entramos...y ahí se acaba mi historia, no recuerdo mucho más. Sé que salí, que estaba ahí entre todos esos fumetas y que no tenía sello y sí el abrigo. Había tomado la decisión entonces, por lo visto. Creo que en ese momento me di cuenta de que ya no podía volver a entrar así que me fui. Me fui a las tres. ue tonta joder. ¡Qué tonta, joder! ¡Había montones de cosas que hacer!”
(Adaptaciones de una noche)