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lunes, 18 de abril de 2011

Vivre sa vie

Aciaga la hora en que vio y amó y desposó al pintor. El, apasionado, estudioso, austero, tenía ya una prometida en el arte; ella, una virgen de sin igual hermosura y tan encantadora como alegre, toda luz y sonrisas, y traviesa como un cervatillo; amándolo y mimándolo, y odiando tan sólo al arte, que era su rival; temiendo tan sólo la paleta, los pinceles y los restantes enojosos instrumentos que la privaban de la contemplación de su amante. Así, para la dama, cosa terrible fue oir hablar al pintor de su deseo de retratarla. Pero era humilde y obediente, y durante muchas semanas posó dócilmente en el oscuro y elevado aposento de la torre, donde sólo desde lo alto caía la luz sobre la pálida tela. Mas él, el pintor, gloriábase de su trabajo, que avanzaba hora a hora y día a día. Y era un hombre apasionado, violento y taciturno, que se perdía en sus ensueños; tanto, que no quería ver cómo esa luz que entraba lívida, en la torre solitaria, marchitaba la salud y la vivacidad de su esposa, que se consumía a la vista de todos, salvo de la suya. Mas ella seguía sonriendo, sin exhalar queja alguna, pues veía que el pintor, cuya nombradía era alta, trabajaba con un placer fervoroso y ardiente, bregando noche y día para pintar aquella que tanto le amaba y que, sin embargo, seguía cada más desanimada y débil. Y, en verdad, algunos que contemplaban el retrato hablaban en voz baja de su parecido como de una asombrosa maravilla, y una prueba tanto de la excelencia del artista como de su profundo amor por aquella a quien representaba de manera tan insuperable. Pero, a la larga, a medida que el trabajo se acercaba a su conclusión, nadie fue admitido ya en la torre, pues el pintor habíase exaltado en el ardor de su trabajo y apenas si apartaba los ojos de la tela, incluso para mirar el rostro de su esposa. Y no quería ver que los tintes que aparecían en la tela eran extraídos de las mejillas de aquella mujer sentada a su lado. Y cuando pasaron muchas semanas y poco quedaba por hacer, salvo una pincelada en la boca y un matiz en los ojos, el espíritu de la dama osciló, vacilante como la llama en el tubo de la lámpara. Y entonces la pincelada fue puesta y aplicado el matiz, y durante un momento el pintor quedó en transe frente a la obra cumplida. Pero, cuando estaba mirándola, púsose pálido y tembló mientras gritaba: "¡Ciertamente, ésta es la vida misma!”, y volvióse de improviso para mirar a su amada... ¡Estaba muerta!"

ALLAN POE, Edgar.



lunes, 23 de agosto de 2010

Donde viven los monstruos

Te enseñaré tu reino,
todo esto es tuyo,
eres el dueño de este mundo,
todo cuanto ves
te pertenece
Oh, menos ese agujero de ahi, es de Aida,
el árbol es tuyo pero el agujero es de Aida.
Todo lo demás es tuyo,
menos esa piedra, esa no es tuya, esa piedra pequeña que está al lado de la grande,
pero todo lo demás que hay en el reino,
menos ese palo, ese palito de allí tampoco es tuyo.
Quiero que seas siempre nuestro rey, Max.

-Sí, por supuesto.


martes, 29 de junio de 2010

Sentencias de Joyce

Eso no se toca. Sede de los afectos. Corazón partido. Una bomba después de todo, bombeando miles de galones de sangre por día. Un buen día se atasca y ya estamos. Montones de ellos yaciendo por aquí: pulmones, corazones, hígados. Viejas bombas oxidadas: al cuerno lo demás.

domingo, 6 de junio de 2010

El guerrero nº13

-Escóndete en un agujero si quieres, pero no vivirás ni un instante más. Tu destino está escrito.

-El mío no ofrece nada al hombre.

Debes calcular lo que no puedes hacer y temer lo que no conoces.

-Cualquier hombre sería afortunado si algún otro hombre dibujara la historia de sus hazañas para que fueran recordadas.

-Ese hombre sería afortunado, sin duda.

Por todo lo que debimos pensar y no pensamos,

por todo lo que debimos decir y no dijimos,

por todo lo que debimos hacer y no hicimos.



Esto es sólo una recopilación de las mejores frases de esta película que os recomiendo ver si os apetece dar un paseo por el Valhalla.

lunes, 29 de marzo de 2010

Ocho horas al día



Una vida ajetreada con tantos príncipes, brujas, duendes, quehaceres y bosquejeando, es lo que tiene, que al final acabas agotada. El único ratito que tienes para poder descansar los ojos son cinco minutos al año que se te hacen casi tan eternos como cien años de sueño y es que la OMS recomienda al menos siete horas diarias de sueño. Dormir no sólo es necesario para descansar, durante el sueño se segregan una gran cantidad de hormonas que hacen que el organismo funcione en óptimas condiciones, se refuerza el sistema inmunológico y se fortalece la memoria. Los expertos recomiendan dormir como una actividad energética y adecuada para enfrentarse a la vida diaria.