sábado, 17 de noviembre de 2007

Al otro lado

Me pillo de sorpresa ser yo la implicada en ese lío. Tenía que hacerlo de uno u otro modo. Tras varios intentos me infiltré en el caso. Era difícil y sabía que la situación iba a ser incómoda pero de todos modos lo hice.

Después de pensarlo varias horas antes, vi como único rato libre ese. Anoté varias ideas en un papel y seguí el guión fielmente.


Marqué el número de teléfono, aquel que me había dado tantos disgustos, tantas alegrías, tantas desconfianzas, tantas dudas... Y ahora no me arrepiento.


Era una situación fría y sin sentido, a la vez era lenta, pero mi corazón me decía lo contrario. Pasaron días sin una noticia, sin un mensaje, sin una señal, sin una carta y ahora soy yo la que
da la cara por una amistad oxidada.

Al otro lado del teléfono al principio nadie contestaba, cuando estaba a punto de colgar, una voz tímida pareció oír mis suplicas y contestó:

-Hola

Fue seco, fue único, fue frío, fue eterno, no sé ni siquiera lo que fue. La persona que contestó es de éstas que no expresa sentimientos con su voz, sólo con sus gestos, así que no podía saber si mentía o si decía la verdad, si manipulaba o se dejaba manipular o si engañaba o era la vida la que la había engañado a ella. Simplemente me tenía que fiar y creo que lo hice.

Once meses antes habíamos hablado y la conversación no fue así, no había disgustos, no había cosas impredecibles, no había otras personas y todo había cambiado.
Ahora se que está bien, o al menos eso dice, su familia está bien y me alegro, de una manera o de otra, necesitaba oír eso para poder conciliar el sueño y saber que un día regresará acompañada, se reconciliara con la gente que siempre estuvo a su lado y pensará las cosas dos veces.
Es la típica adolescente tonta, inocente e inconsciente, pero se que vale mucho más que todo lo que dicen por ahí. Sólo son habladurías de la gente, incluso yo tengo las mías propias, pero siempre suelo pensármelas dos veces.
Francamente pensé que la conocía, ahora todo está cambiando.
Se que está lejos y todo lo que pueda hacer es poco, pero yo ya he aportado mi granito de arena a esta investigación, espero obtener mis pruebas y que todo esto sirva para calmar a alguien que se que está sufriendo.
Hasta entonces sólo me queda esperar a que llegue una carta desde Rusia.
Confiemos en Correos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

heey!!!!!!
hola roba ordenadores...(lo dejo en el aire)
el sábado GANAMOS,GANAMOS,contra las misericordiosas esas...
*Cucharita no sabe ningun alimento que empieze por X si sabes alguno lo pones en mi fotolog...
jugando al tribial:
-rosa o caca
-verde
jejeje

ciao
kita ordenatas

Lyra dijo...

Pues yo soy de las desconfiadas de la vida, pero esa chica me parece de lo peor. Mentir y traicionar a tu propia familia para aprovecharte económicamente de ellos de esa forma, teniendo en cuenta que ellos también pasarán estrecheces después de esto, me parece muy rastrero.

Y ya no es una adolescente. Bueno y al final, ¿qué pasa con la niña?