miércoles, 30 de marzo de 2011

Fraude, de-fraude

Pérdida de tiempo al explicárselo ¿Para qué entonces si no habría otra vez? Unas palabras que quisieron ser continuas pero al paso se entrecortaron y al salir de la boca fueron más que veloces, cervatillos en la niebla. Disipadas figuras. Debería haber una sala o un sitio donde los inventores pudieran entrar a inventar gratis. Palabras. Claro que entonces todos los chiflados irían a molestar. Palabras, de esas que inventas y te quedas tan a gusto. Has dicho lo que realmente querías decir, ¡bien! Así me gusta. Somos matronas. ¿Y cuando no salen? Nos quedamos encogidos.



Siempre en los momentos en los que no las necesitamos, salen, como espectros y aguardan una respuesta.


La foto es de Francesca Woodman.