
sábado, 20 de marzo de 2010
¿Ni palo ni agua?

sábado, 28 de noviembre de 2009
Via-jero-lo
Misterioso, repentino, pasaba hojas y canciones, buscando una que le gustara, que mereciera la pena para permanecer en sus oídos al menos algo más que un “te quiero”.
Permaneció pegado a la ventanilla del tren y ni se inmutó ante la posible avería cerca de Atocha, prosiguió su recorrido y ni la chica apareció, ni la canción permaneció por más tiempo en sus oídos ¿qué fin tenía ese viaje? ¿qué fin tiene cualquier viaje? ¿lo importante es llegar? ¿qué hay de lo bien que te lo pasas por el camino?
Tren con destino San Sebastián de los Reyes. Próxima parada Sol.
jueves, 31 de julio de 2008
Oxford 08



¿Qué piensa la gente cuándo le dices Oxford? Yo pienso en tanto y mis ojos se llenan de tantas lágrimas porque ahora mismo echo de menos a demasiada gente, demasiados recuerdos. Las canciones, la comida, la ropa: todo me recuerda a vosotros. Sé que nunca más voy a poder meterme en una cabina de teléfono con tanta gente, ni nos comeremos más Mcflurrys al día de los que nos comíamos allí. Ahora siento rabia porque todo aquello se haya acabado porque sí que era como un sueño que todos sabíamos que iba a acabar pero nadie imaginaba que iba a ser tan rápido.





Los batidos, las cookies, los intentos de probar la comida inglesa, las tardes en el South Park, no sé ni como he sabido por donde empezar a contar todo esto. Mucho de lo que ha ocurrido por supuesto que sólo quedará en mi mente y espero que no se borre. Aquí se que está seguro, toda esta información desorganizada.


Oxford fue y en nuestras mentes siempre será un lugar mágico lleno de sus murallas y sus sitios escondidos, historias secretas, cada día descubrías algo nuevo que te hacía sonreír y compartir más momentos y aventuras con gente fantástica.


La felicidad estaba a nuestros pies y casi podíamos hacer lo que se nos viniera en gana dentro de unos límites. Londres, Bath, Strattford, Brighton. Espera que se sube otro al tren. Arranca y no mires atrás porque te habrás perdido algo seguro. Todos a bailar y que al fiesta no acabe al ritmo de nuestras palmas.


Fueron tantos buenos momentos que ahora sólo puedo recordarlos y añorarlos. A cada una de las personas que estuvieron allí y vivieron lo mismo que yo muchas gracias, prometo intentar no olvidaros, ahora sois vosotros los que tenéis que hacer lo mismo. Por favor acordaros de Oxford 2008, de estas cuatro semanas.

