jueves, 1 de noviembre de 2007

Nuestro Señor

¡Felicidades!-me dice mi abuela todos los años en este mismo día.

Y es que se ha convertido en una tradición el ir al cementerio este día en familia, aunque luego te encuentres allí a todo el mundo y te lo pases bien riéndote de las paridas que dice el cura, al final reflexionas y piensas que esta fiesta como otras muchas religiosas son realmente una farsa.

Que puedes ir a ver a tus muertos cuando quieras y no tiene porque haber fiestas de este tipo aunque al sector de los estudiantes, nos beneficia algo, por lo menos para descansar y dormir(hoy después de muchas semanas me he podido levantar a las diez).

Bueno pues ahora explicaré como ha ido la ceremonia en el cementerio de Nubledo:

En principio acepté con resignación ir, tomándolo como una reunión familiar, por respeto a mi familia, porque cada vez nos vemos menos. Entramos al recinto y todo estaba lleno de gente que nos miraba al avanzar: gente normal, gente rara, gente llorando y luego Bea, mi ex-profesora de inglés a la que veo todos los años allí.

Como siempre, tus padres te presentan a otras personas como la típica chiquilla agradable y muy mona y te recuerdan cuánto has crecido, tu te limitas a sonreir falsamente. Es una situación francamente aburridísima.

Da comienzo la misa (o por lo menos así es como llaman a todas esas palabras sin sentido) y nos ponemos hacia delante. Entre bostezos, miras a los lados y ves sólo a gente de la que ocupa los bancos (viejos), entonces decides escuchar las palabras del cura, al no quedarte más remedio.

Ves que la gente habla como si estuviera poseída y dice frases todas acabadas en "señor", tu simplemente te ríes y dices ¡menuda gentuza!

Entonces el cura dice :

- Aquí todo el mundo es libre de quedarse a escuchar esta santa misa o no, pero su elección podrá ser castigada por la palabra de Dios, porque nosotros los curas y sacerdotes de el concejo de Corvera(Los Campos, Cancienes y Las Vegas) no estamos aquí para soltar nuestro discurso do do do do do (no) (hizo el mismo gesto con la mano os lo juro), sino para hacer el bien aquí en la tierra del... (no no me lo creo uy sí, ¿qué irá a decir?)... ¡SEÑOR!

A continuación ves a diez personas,más o menos, que salen pitando por la puerta de las cien que debíamos ser.

Entonces llega el momento más divertido de toda la ceremonia, cuando el cura empieza a cantar y el señor gordo y calvo de atrás le acompaña con su voz de fumador constante, y cómo no, la vieja de delante se emociona y se pone a llorar.

Y es que yo respeto, pero hasta un punto ...

Al siguiente momento, levanté la cabeza para poder ver algo (todos los viejos eran más grandes que yo ¡qué trauma!) y allí estaba: una reliquia: el cáliz que estaba más oxidado el pobre...

Y claro, cuando el cura se da cuenta de que no daba muy buena imágen, ya avisa a la señora con más empanada del mundo: la que va pidiendo monedas entre la gente, ella pasaba y la gente la llamaba a voces porque querían donar dinero a la Iglesia y ella con lo empanada que tenía pasaba de ellos, y que haya gente tan tonta en el mundo, ¡hay que ver!

Para terminar( o eso creía yo), se da la mano unos a otros(a los ojos del Señor claro está) una tradición que yo le veo algunas lagunas porque eso de que te toque una mano congelada pues como que no lo veo útil.

En la última oración, todo el mundo repetía lo mismo: frases del pasaje del apocalipsis o paridas semejantes, yo no sabía ni para dónde mirar, eso parecía una secta, no, en realidad lo era, todos los que estaban allí ¡estaban locos! .

Entonces el cura para terminar dijo:

-Podeis ir en paz.

Y así acabó todo, y el año que viene otra vez.

Yo, personalmente recomiendo que cuando alguien se quiera echar unas risas que vaya a una misa de este tipo. Pero que no os confunda mi actitud irónica, yo tengo mucho repeto por los católicos.(XD)

Ésta es una de las cosas que la Iglesia ha donado a nuestra cultura, que es principalmente la cristiana aunque luego hay opiniones y elecciones varias, muy distintas a la cristiana o incluso a la religiosa. Aquí está la mía.

Porque a veces hay que oír de todo para opinar, hasta lo que no soportas oír.


2 comentarios:

Lyra dijo...

Pfff, yo es que soy alérgica a las misas. Me empieza a picar todo el cuerpo y no puedo XD ¿Pero cómo te quedaste ahí dentro? Menos mal que soy atea y no tengo que ir a estas cosas. Es que además los cementerios de España son muy feos, los de las películas americanas tienen árbolitos y cosas... Pero aquí nada, cemento y cemento.

¡Esta tarde fiesta en tu casa! Congeladas (tal vez) de frío en medio del monte, ¡pero juntas y sin estudiar!

¡Te quiero!

Bea (tu ex-profesora de inglés) dijo...

Faltaba yo por estos lares...

Gracias a que SChere (jajaja) ha arreglado el tema de los anónimos, puedo dejarte mi huella por fin.

Cierto es que hoy, como todos los años, nos hemos visto en el mismo sitio. Preferiría que sucediera en otro más agradable, pero son cosas que pasan...

Me alegra ver que tienes blog (ya te cotilleé el fotolog). Así, de vez en cuando, me pasaré por aquí a decirte alguna cosilla...

Me gustó mucho tu penúltimo post, el de la carta de irlanda. Sabes? Puede parecer ñoño (seguro que cierta persona que tú y yo conocemos así lo dirá), pero me alegro de haber puesto un granito de arena para hacer que fuera posible lo de tu pasado verano. Desde luego que verte tan contenta ha sido la mejor recompensa. Espero que puedas repetirlo más veces, aunque estoy segura de que el recuerdo de la primera será siempre más especial.

Bueno, creo que para ser mi primer comentario ya está bien, que tendrás mejores cosas que hacer que leerme, asi que sólo mandarte un besote y que espero verte pronto, con un café, ok?

Muaks!! Cuídate...