sábado, 20 de marzo de 2010

El mundo en tus propias manos

Cuando tienes prácticamente todo al alcance de tus manos, ver una buena película, dar un paseo, descubrir mundo, ir a una exposición de arte, al teatro, de fiesta, leer un buen libro, poder dormir, sientes que pierdes una tarde si te quedas encerrada entre cuatro paredes, inútil, impasible; pero tardes de esas son las que una de verdad necesita para descansar, para pensar en sus cosas y no importa que el mundo se siga moviendo, de vez en cuando es hasta sano bajarse.