lunes, 23 de mayo de 2011

En el parque

Escurridiza babosa, rebosante entre las flores, eco del parque. Jamás pude tenerte y si quisiera (ni si quiera) mantenerte.

Raudo volador, pereza me daba,
tenerte en frente me amargaba.
Una amalgama de sin-sentidos que reflejan tus ojos
¿y quién ha venido a este nido?

Ni yo, ¿por qué? si siempre marchas cuando estamos a punto y nunca dejas de besarme cuando me ves tan enganchada.

La golondrina sobrevuela a picados y
¿a que nadie aún ha rechistado?
Creo que estoy apagado,
¿apenas lo habías notado?

Vuelan sobre nosotros y ¿sabes lo magnífico que es todo? Seremos su festín, su carroña y eso,
al fin me he puesto ñoña.

Va....¡quédate!
Digamos lo que digamos todo eso ya pasó.